CPI ordena a Karim Khan apartarse del caso Venezuela
En un paso sin precedentes para la justicia internacional, la Sala de Apelaciones de la Corte Penal Internacional (CPI)ha ordenado al fiscal jefe, Karim Ahmad Khan, que se abstenga de continuar dirigiendo la investigación sobre presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela. Esta decisión, tomada el 1 de agosto de 2025, implica que Khan deberá presentar su recusa formal en un plazo de tres semanas debido a un posible conflicto de interés.

Antecedentes del caso
La investigación sobre Venezuela fue iniciada tras una solicitud formal de seis países latinoamericanos (Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú) en 2018, conforme al Estatuto de Roma. Más tarde, en 2021, Khan anunció el inicio oficial de la investigación tras concluir un examen preliminar apoyado por varios organismos internacionales.
Este caso se convirtió en la primera investigación activa de la CPI en América Latina, concentrada en las represalias violentas ocurridas tras las elecciones de 2017 en Venezuela, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones de opositores.
¿Por qué se recusó a Khan?
La decisión se fundamenta en la relación familiar y profesional de Khan con Venkateswari Alagendra, su cuñada, quien forma parte del equipo legal que representa al gobierno del presidente Nicolás Maduro ante la CPI. Según los magistrados, esta cercanía genera una percepción razonable de sesgo y compromete la imparcialidad del proceso.
La Fundación Arcadia, con sede en Washington y centrada en los derechos humanos en Venezuela, presentó en septiembre de 2024 una denuncia formal solicitando la recusación de Khan. Inicialmente fue desestimada en febrero, pero posteriormente fue reabierta por la Sala de Apelaciones, que concluyó que existían los fundamentos suficientes para exigir la retirada del fiscal jefe
Crisis interna en la CPI
La decisión se da en paralelo a una crisis institucional interna. Desde mayo de 2025, Khan se encuentra de licencia tras enfrentar acusaciones de acoso y conducta sexual inapropiada por parte de una colega. Estas denuncias han sido transferidas a las instancias correspondientes de la ONU para su investigación independiente, mientras fiscales adjuntos han asumido temporalmente sus funciones.
Implicaciones para el caso Venezuela
- Neutralidad comprometida: La recusación de Khan refuerza el principio de imparcialidad que debe guiar cualquier proceso internacional.
- Retrasos procesales: La integración de un nuevo fiscal o suplente podría generar demoras en un caso ya prolongado.
- Presión internacional: La audiencia global sobre la crisis venezolana exige transparencia y credibilidad en el proceso.
- Previo exitoso: Hasta el momento, la CPI no ha emitido órdenes de arresto en este expediente, lo que ha sido criticado por algunos sectores como falta de determinación.
Reacciones y contexto político
Organizaciones como Amnistía Internacional y ex funcionarios latinoamericanos han criticado la lentitud del proceso, considerando inapropiado elevar el principio de complementariedad cuando la justicia nacional en Venezuela ha mostrado señales de falta de voluntad para investigar. Claudio Grossman, ex asesor de la CPI, renunció en protesta señalando que el caso venezolano era tratado con menor urgencia que otros casos de relevancia global.
Por su parte, el gobierno venezolano mantiene su rechazo a la CPI, afirmando que no hay crímenes de lesa humanidad y alegando que la Corte busca interferir con la soberanía nacional.
Perfil del fiscal recusado
Karim Ahmad Khan, abogado británico, asumió el cargo de fiscal de la CPI en febrero de 2021 por un mandato de nueve años. Ha liderado investigaciones de alto perfil, incluida la solicitud de órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Netanyahu y dirigentes de Hamás por presuntos crímenes de guerra en Gaza. Además, ha representado a víctimas de violaciones de derechos en varios conflictos internacionales.
Importancia para la justicia global
Este paso histórico subraya el compromiso de la CPI con la transparencia y la ética institucional. No solo se trata de Venezuela, sino también de cómo los tribunales internacionales mantienen los estándares de justicia. La determinación de revisar y actuar frente a posibles irregularidades refuerza la legitimidad del sistema internacional.
Perspectivas y siguientes pasos
- Nuevo liderazgo en la fiscalía: La CPI deberá designar otro fiscal para asumir el caso Venezuela y continuar los procedimientos.
- Evaluación del proceso interno: Se anticipa un escrutinio público sobre cómo se manejará la transición mientras dure la licencia de Khan.
- Reacciones internacionales: Los países que impulsaron la investigación, así como las víctimas venezolanas, probablemente soliciten garantías sobre el avance e imparcialidad del proceso.
- Avances sustantivos: Se espera que las próximas etapas incluyan la recopilación de testimonios y decisiones sobre posibles órdenes de arresto.
La recusación de Karim Khan representa un punto de inflexión en la investigación sobre Venezuela por la CPI. Se trata de una medida sin precedentes que busca proteger la integridad del caso y la confianza pública en la justicia internacional. El proceso enfrentará ahora nuevos retos institucionales, pero también abre una ventana para reforzar los principios de ética, imparcialidad y responsabilidad.
Este capítulo reafirma que la justicia necesita no solo ser administrada, sino también ser percibida como legítima. Para Venezuela, que enfrenta graves acusaciones de violaciones sistemáticas, la decisión de la CPI marca tanto un desafío como una oportunidad de restablecer la fe en procesos judiciales internacionales confiables y transparentes.
Mientras en Venezuela todavía reina el hambre, la falta de recursos para el pueblo entero, y sobretodo la justicia, siguen las detenciones arbitrarias y sobretodo el malvivir de los venezolanos.
Por: Ysabel Chópite