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  • Los CDC recomiendan priorizar alimentos integrales para el desayuno, almuerzo y meriendas.
  • Reducir azúcares y sodio previene enfermedades crónicas en niños y adolescentes.
  • Estrategias sencillas ayudan a las familias a preparar loncheras económicas y nutritivas.
Mom and her daughter fry pancakes
Source: JackF / Getty

INDIANÁPOLIS, Indiana — Ante el inicio del nuevo año escolar, es importante que los padres de familia planifiquen la alimentación de niños y jóvenes, siempre enfocada en opciones saludables.

De acuerdo con las pautas de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y las Dietary Guidelines for Americans, una nutrición balanceada durante la etapa escolar es fundamental para mantener la energía, mejorar la concentración en el aula y prevenir condiciones de salud como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la hipertensión.

Los especialistas señalan que la clave de un menú escolar exitoso radica en priorizar la “comida real”: alimentos integrales y densos en nutrientes que incluyan proteínas (huevos, carnes magras, legumbres, semillas), lácteos sin azúcar añadida, granos enteros, frutas y verduras de temporada.

Para lograr una alimentación variada y atractiva sin comprometer el presupuesto familiar, los CDC recomiendan integrar los siguientes pilares en la rutina diaria:

  • Platos coloridos y ricos en nutrientes: Incluir una variedad de colores a través de vegetales como pimientos, brócoli, espinacas y tomates.

Mezclar verduras picadas en tortillas de huevo o preparar salsas caseras añade vitaminas y minerales esenciales sin complicar la preparación.

  • Sustitución de azúcares añadidos: Reemplazar los jugos procesados y refrescos por agua infusionada con rodajas de limón, lima o pepino.

Para las meriendas, se aconseja optar por fruta fresca o yogur natural endulzado con frutos rojos en lugar de galletas o empaquetados industriales.

  • Control estricto del sodio: Más del 70% del sodio consumido proviene de alimentos procesados como embutidos, pizzas congeladas y panes empaquetados.

Elegir vegetales frescos o congelados y revisar las etiquetas de información nutricional ayuda a proteger la salud cardiovascular desde la infancia.

  • Aumento en el consumo de fibra: Incorporar avena en el desayuno, así como legumbres (frijoles o lentejas) en almuerzos y ensaladas, favorece la digestión y mantiene a los estudiantes satisfechos por más tiempo durante la jornada escolar.

Especialistas locales recuerdan a las familias de Ohio, Kentucky, Indiana y la región del DMV que pequeños cambios en la preparación de las loncheras y comidas familiares generan un impacto significativo a largo plazo en el rendimiento académico y el bienestar de los estudiantes.

Young Woman Eating Red Grapes Indoors. Young woman in a teal shirt holding a bunch of red grapes and bringing one grape to her mouth in a softly lit indoor setting.
Source: Iryna Olkhova / Getty

Guía de nutrición escolar: Claves para una alimentación sana fue publicado originalmente en telemundoindy.com