José Balcázar asume presidencia interina en Perú

El Congreso de Perú eligió este miércoles a José Balcázar como presidente interino del país, en la segunda vuelta de una votación parlamentaria celebrada tras la destitución del mandatario José Jerí.
La decisión se produce apenas un día después de que el Congreso aprobara la remoción de Jerí bajo la figura constitucional de “incapacidad moral permanente”, un mecanismo que ha sido utilizado en varias ocasiones en la última década en medio de la persistente inestabilidad política del país andino.
Balcázar gobernará durante cinco meses, hasta completar el periodo constitucional en curso, y se convierte en el octavo mandatario en asumir la presidencia en los últimos diez años, una cifra que refleja la profunda crisis institucional que atraviesa Perú.
Durante la sesión parlamentaria, legisladores debatieron intensamente antes de proceder a la votación definitiva. La elección en segunda vuelta evidenció la fragmentación política dentro del Congreso, donde distintas bancadas han protagonizado disputas constantes que han derivado en múltiples cambios de gobierno en años recientes.
En sus primeras declaraciones, Balcázar llamó a la unidad nacional y aseguró que su prioridad será garantizar estabilidad económica y gobernabilidad durante el periodo de transición. También prometió respeto a la institucionalidad democrática y a la separación de poderes.
La destitución de Jerí generó protestas en algunos sectores del país, donde ciudadanos cuestionan el uso reiterado de la figura de incapacidad moral como herramienta política. Analistas señalan que este mecanismo, aunque contemplado en la Constitución, ha sido interpretado de manera amplia y polémica en los últimos procesos.
Perú enfrenta desde hace años una crisis política marcada por enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo, investigaciones por presunta corrupción y baja aprobación ciudadana hacia las autoridades.
El reto de Balcázar será estabilizar el panorama político y económico en un contexto de desconfianza pública y tensión institucional, mientras el país intenta recuperar gobernabilidad tras una década de cambios presidenciales consecutivos.